Abogados, contadores, arquitectos, ingenieros y consultores enfrentan una decisión fiscal crítica: en qué régimen tributar. La elección incorrecta puede significar pagar el doble de impuestos sin razón.
Los tres regímenes relevantes para profesionistas
- RESICO (Régimen Simplificado de Confianza): tasa progresiva del 1% al 2.5% sobre ingresos brutos. Sin deducción de gastos. Para profesionistas con ingresos menores a $3.5M anuales y gastos bajos.
- Régimen general de actividad empresarial y profesional: tasa ISR sobre utilidad (ingresos menos gastos deducibles). Si tus gastos superan el 35% de tus ingresos, este régimen suele ser más conveniente.
- Persona moral (SA de CV o S. de R.L.): tasa corporativa del 30% sobre utilidad. Permite separar el patrimonio personal y escalar la operación. Conveniente cuando los ingresos superan $5M anuales.
Cómo calcular cuál te conviene
La clave está en el porcentaje de gastos sobre ingresos:
- Si tus gastos deducibles son menos del 20% de tus ingresos: RESICO probablemente es más conveniente
- Si tus gastos deducibles son entre 20% y 40%: hay que calcular caso por caso
- Si tus gastos deducibles superan el 40%: régimen general de persona física o persona moral
Obligaciones que muchos profesionistas olvidan
Independientemente del régimen, un profesionista independiente en México debe:
- Expedir CFDI por cada servicio prestado
- Declarar mensualmente (pago provisional de ISR) y anualmente
- Presentar la DIOT cuando opera en régimen general
- Pagar cuotas al IMSS como trabajador independiente si desea cobertura médica